Virales

Albañiles construyen una escalera y luego se dan cuenta de que no lleva a ningún lado

Parece que estos albañiles son la viva reencarnación de M. C. Escher y Giovanni Battista Piranesi, pues hicieron unas escaleras que no conducían a ningún lado, que topaban con pared, iguales a las intrincadas arquitecturas de Escher y las cárceles laberínticas e imaginarias de Piranessi.

La escaleras se hicieron virales a través de un video que fue subido a TikTok, donde se puede ver cómo los albañiles se sorprenden al ver que quedaron atrapados en su propia trampa de concreto luego de darle el toque final. Así es, las escaleras no conducían a ningún lado, como tu vida. Tal parece que el estafador fue estafado o que Dédalo fue minotaurizado.

El maestro encargado de tan sublime obra tiene uno de esos nombres que resonarán para la eternidad: Chay. En un par de videos grabados por el usuario Cris Paredes, se muestra la discontinuidad entre dos escaleras que no se complementan: una tipo caracol que se contenta con dirigirse a la pared y otra que debió ser construida liber canto para que su barandal inútil no llevara a un pasadizo oscuro como en una novela de Franz Kafka. Por esta razón, la persona que graba no puede hacer más que preguntarse:

¿Por dónde va a bajar la gente, Chay? ¿Qué has hecho Chay?

El video ya cuenta con más de dos millones de reproducciones y en los comentarios se encuentran insulsos consejos de construcción de parte de albañiles y arquitectos que no entienden la reminiscencia griega detrás de la escala absurda, surrealista y existencialista de Chay.

No se sabe qué solución darán a las exigencias de funcionalidad de los dueños de la casa, si tirarán la escalera o la dejarán así para brindar una experiencia genuina del absurdo en los vecinos y paseantes ocasionales. Lo que sí sabemos es que ese Chay se merece toda una dotación de por vida de cerveza.

Fuera de bromas, en el segundo video puede verse cómo Chay empieza a limar las articulaciones del barandal de la escalera, pero el verdadero problema se halla en la factura de la escalera de caracol, que a simple vista se ve mal concebida y pésimamente ejecutada. Sea como sea, se trata de un gran trabajo arquitectónico… desde el punto de vista surrealista, claro está. Desde ahora, llámenlo Chay Escher Piranesi II.



Esta publicación aparece primero en La Guia Del Varon

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